Me sonrojo y casi me derrito de vergüenza. -Está bien , balbuceo. Pero James me interrumpe. -Ariana, dice con voz áspera, atrayendo mi atención hacia él. -¿Te gustaría representar esa escena?. Solté una risita nerviosa, pensando que bromeaba. Pero no sonrió. En cambio, se llevó la mano a los pantalones, donde se veía el contorno de su pene erecto, y se me secó la garganta al verlo frotarlo de arriba abajo. Casi puedo ver una vena latiendo a través de la gruesa tela, y la cresta que separa el glande del tronco es claramente visible. Se me hace la boca agua. -¿Qué escena?, balbuceo estúpidamente. -No sé dónde me quedé. Cierto. Me sé todas las escenas del libro al dedillo y probablemente podría repetir cada palabra palabra por palabra. Los criminales sonríen. -La escena que quieras, pri

