Capítulo 24. Venenos invisibles. Frunció el ceño. Esa área debía estar cerrada por remodelación, su algo pasaba o peor aún si alguien salía herido, la única responsable sería Natalia. Así que tomó su teléfono y marcó: -- ¿Quién está en la terraza norte? – -- Pensábamos que usted lo había autorizado, señor – le respondió el guardia, con tono nervioso. -- La señorita Susy dijo que estaba haciendo una sesión de fotos para la nueva imagen del hotel – Damián cerró los ojos, conteniendo una maldición. -- Dile que la quiero fuera de esa zona en diez minutos. Y que baje a hablar conmigo ahora – Damián colgó antes de que el guardia pudiera decir algo más. Mientras tanto, Natalia se encontraba en el salón de eventos revisando los planos de iluminación con el equipo de producción. Intentaba

