Capítulo 10. Explorando lo desconocido… algo difícil de negar. Natalia dudó por un momento, pero la seguridad en la mirada de él le dio el valor que necesitaba. Con movimientos lentos, desabrochó los botones de su blusa, dejándola caer al suelo con lentitud. Damián sonrió, satisfecho, mientras se acercaba nuevamente a ella. -- Eres perfecta mujer – le susurró, recorriendo su piel con la yema de los dedos. Sus caricias eran lentas, calculadas, como si quisiera grabar cada momento en su memoria Damián la guio hacia el diván, donde la hizo recostarse. Luego, él se quitó la camisa, revelando un torso esculpido que parecía salido de una obra de arte. Natalia no pudo evitar mirarlo con admiración, sintiendo cómo su deseo aumentaba con cada segundo -- Hoy, aprenderás a confiar plenamente en

