Abrió la puerta, sin molestarse en llamar, y al instante se llenó de furia cuando vio que ella estaba con el criado Erich, sola y... riendo. Lena dio un salto de sorpresa al oír el portazo contra la pared. Notó que Erich empezaba a mostrarse asustado, y su miedo le heló la sangre. "¿Qué es esto?" dijo Renz con frialdad. Erich se levantó rápidamente y recogió las bandejas vacías. "Ya me iba, señor", respondió Erich, tropezando para recoger la comida. ¡Fuera! ¡Ahora! —gritó Renz con tono amenazador. Erich miró a Lena con aire de disculpa antes de marcharse rápidamente. Lena se giró para observar cómo Renz le murmuraba algo a Erich, lo que casi le hizo palidecer. Erich se marchó, cerrando las puertas tras Renz. Lena se quedó paralizada en la tumbona mientras observaba a Renz. Respiraba

