Coreógrafo. -vamos Joaquín, tú nunca te olvidas los pasos, quiero que practiques hasta tarde. Joaquín. - no digo nada y solo asiento con la cabeza la música empieza a sonar fuerte y seguía bailando, trataba de memorizar los pasos, pero mi mente estaba en otro lugar. Coreógrafo. - ¡por el amor de dios! Joaquín. - el coreógrafo apaga la música y me mira molesto. - ¿puedes dejarme solo?, quiero practicas solo. - no hubo respuesta y solo oí la música de nuevo. Cierro mis ojos y me concentro en la melodía de la canción, tratando de disfrutar la música, pero volví a equivocarme de paso. - ¡mierda! - la puerta se abre y veo a Valentín entrar. Valentín. -estos últimos días has insultado más de lo habitual, ¿sucede algo? Joaquín. -solo estoy estresado. - me siento en el suelo y tomo un g

