—No fui al departamento, tenía que ir a un lugar donde me sintiera acompañado, las fachas que cargaba no eran las mejores y ellos no deberías verme asi, pero sabía que me darían consuelo, era lo que necesitaba en estos momentos Lamento venir tarde mis amores, no tenía el valor de hacerlo, aun me culpo de lo que paso, no puedo dejar de pensar en esa fatídica noche, si hubiera llegado antes —Él hubiera no existe hermano, no tenemos culpa de ser hijos de un monstruo, él nos dañó la vida desde que nacismos y sigue haciéndolo, bueno ya no más, gracias a los señores Meberack y al señor Campbell ya no existe, una lacra menos en la sociedad —¿Quién te dejo venir donde estan ellos? Este lugar es sagrado Eduarda, no eres bienvenida aquí —Sé que nos queremos mucho hermanito pe………. —No vuelvas

