Al año de estar en tratamiento para la fertilidad el milagro de Flor y Alexander llego, eso se celebró a lo grande, hicieron una pequeña fiesta familiar, Alexander esta que no se lo cree, que su mujer ya está en cinta. Los padres de Bruno, quienes conocen a Alexander de años atrás, están felices con la noticia. —En hora buena, por fin conoceremos a un hijo de Alexander. —Comenta la madre de Bruno, quien siempre lo aconsejaba para que tuviera una familia estable. —Quien lo iba a decir que encontraría a media naranja, ahora tendré mi propio hijo. —¿Ya saben el sexo? —Indaga, Bruno. —Aún no, queremos dejarlo como sorpresa para último momento. —Alexander quiere que el sexo del bebé se lo digan al nacer. Todos conviven en la cena, hablando de todo, mientras los hijos inquietos de Bruno y R
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