Raphael se marchó antes de que los rayos del sol se asomaran a la ventana, no quería que mi madre nos encontrara juntos, pero aquella acción fue en vano, ya que en el desayuno me preguntó a qué hora el se había ido, causando que todo mi rostro se enrojeciera —descuida, aún recuerdo que una vez me dijiste que eras mayor y aparte de eso respeto tu espacio, solo esperaba que él se quedará a desayunar— tomó un trozo de pan —no quería que se quedará mamá, sabía que darías un discurso sobre la protección s****l y no se cuántas cosas más— Mildred y yo reímos —por supuesto que no— puso cara de horror —vamos Eleonor, se sincera … De seguro ahora mío estás mordiendo tu lengua al saber que no podrás dar aquel discurso— reímos todas. Hoy vendría el abogado, debido a que logro adelantar el

