Escuchaba con detenimiento cada palabra y no me lo podía creer, ¿Cómo una madre es capaz de tanto?... El rostro de Raphael no reflejaba más que dolor y contrariedad, su voz era un hilo completo —debes creerme Anna, jamás haría algo para dañarte, pero necesitaba ser convincente para así poder ganar tiempo a que la policía resuelva el desfalco— tomó mis manos —¿Me crees?— —claro que te creo Raphael, pero no sé, esto suena muy jodido y no quiero salir más lastimada de lo que ya estoy— suspiré profundo para evitar llorar —solo necesito una semana— —¿Y que será lo siguiente?, ¿Ver como te casas con la hija de ese?— pregunte dolida —yo no quiero separarme de ti nunca en mi vida, eres lo mejor que tengo y no lo echaré a perder por mi mamá…solo quiero evitar otro ataque al corazón de mi

