“Y estuve a punto de cambiar tu mundo por el mundo mío.” Esas palabras retumbaron en mi mente todo el día, estuve consiente todo el rato y decidí llamarlo, sabía que había actuado mal al portarme indiferente, sin embargo, él mostraba paciencia y cariño a todo, pero solo conmigo, quisiera que el mundo allá afuera viera lo hermoso que es por dentro. Siendo sincera Killian era lo contrario o más bien, era lo que yo no podía ser. A los timbrazos desenfrenados, responde con una voz agitada —Perdóname, no quise hablarte como lo hice hoy por la mañana—me disculpo torpemente. —Voy a perdonarte si llamas a Gianna y concretas la fecha de la rueda de prensa, necesito ya que mi imagen quede limpia ante los medios—el frío me heló hasta los pensamientos, me habló serio… lo jodi. —Claro, me pondré

