Clara y su novio Alexander tenían pensado volver su relación mas formal, planeaban preparar un momento especial para juntar a sus familias. Los padres de Clara son un tanto difíciles de tratar, por lo que Alexander decidió invitarlos a la casa de campo de su familia y así ambas familias, poder finalmente conocerse.
Para hacer las cosas mas fáciles, se decidió que cada familia viajaría por separado y se encontrarían ya en la casa. Clara quería que sus padres se acercaran más a la familia de su novio, era algo que a ella le importaba mucho y quería que fuera perfecto.
El padre de la joven no parecía nada contento, poco le agradaba el novio de su hija, pero sabía que era un buen chico y todo se debía a su sobre protección desmedida. Clara lo sabía, Ana también lo sabía y el señor Richard era quien lo tenía más claro.
—¿De verdad tenemos que hacer esto? El es tu novio, no tengo ningún interés en conocer a su familia —Dijo papá con la mirada fruncida.
—Papá, esto es muy importante para mi. Ellos también son mi familia y quiero que todos podamos convivir de forma pacífica —Contestó la joven con consternación.
¿Sus padres no podían entender lo mucho que significaba ese momento para ella? Solo quería que sus familias se volvieran una, ambos lo deseaban. Querían casarse, tener hijos y formar una familia nueva, pero con sus familias anteriores juntas apoyándoles.
No querían vivir en medio de las peleas, la guerra, envidia y odio. Querían una familia unida, un lindo y cálido lugar donde criar a sus hijos. Querían una familia con calor familiar, planeaban hacer de ese viaje un momento ideal para conocerse todos y que las cosas llegaran lo mas lejos posible.
Clara viajo con sus padres y su hermana mayor Kelly, junto al esposo de está. Decidieron ir todo el camino por carretera, en una vieja camioneta de la familia. Una camioneta que solo se usan para viajes de vacaciones y era perfecta para que la familia durmiera dentro. No necesitaban una casa de campo, con su camioneta casa eran felices. Aunque muchos la conocen como casa rodante.
El viaje fue bastante bueno, todos fueron riendo y charlando. El padre de Clara es bastante serio cuando se trata del novio de su hija, pero si es bastante alegre con respecto a pasar tiempo con su familia.
Cuando llegaron fueron bien recibidos por la familia del novio, ambos padres comenzaron a preparar todo para hacer el asado, las madres fueron a organizar algunas cosas para ayudar a sus esposos a cocinar y la feliz pareja salió a dar una vuelta por las montañas junto a la Kelly, la hermana de Clara y Andrés, el esposo de Kelly.
El pueblo estaba bastante agradable, tenía una gran variedad de particulares personas y todo se veía bastante bueno. Las dos parejas se adentraron en un pequeño museo y luego en otras variadas tiendas.
Ahí conocieron a un grupo de niños que le dieron una pequeña muñeca a Clara, le dijeron que invitará a sus familiares a jugar "Verdad o reto" y aunque ella lo pensó unos minutos, al final llegó a la conclusión de que era la mejor opción de unir a las dos familias.
La noche llegó y las dos parejas regresaron a la casa de campo donde la comida ya estaba preparada. Las familias parecían llevarse bien y así era, el gran problema del señor Richard era que no aceptaba al novio de su hija, pero eran más celos que otra cosa. El sabía que Alexander era un buen chico.
Luego de la deliciosa comida que estuvo acompañada de chistes y anécdotas, Clara se dio cuenta de que era un buen momento para proponer el juego. Ella sabía que muchas cosas podían salir de esto, pero jamás estaría en su mente la idea de que algo malo pudiese suceder.
"Solo es un juego...
¿Qué es lo peor que puede pasar?"
Escuché está frase tantas veces, la verdad es que siempre es la misma historia. Cuando piensas eso, debe quedarte claro que algo malo va a pasar, porque siempre pasa. Cuando uno cree que nada malo podría pasar, al final algo termina ocurriendo y las cosas se vuelven muy complicadas.
Las familias aceptaron jugar ese juego, todos se quedaron sentados alrededor de la mesa y decidieron utilizar el método del juego de la botella para seleccionar al jugador y Clara no tuvo mejor idea que usar la muñeca que le regalo el niño como botella.
La cabeza de la muñeca marcaría quien pregunta y los pies, quien será preguntado. En esta ocasión la cabeza indico a Kelly y los pies a la persona enfrente suyo, su papá.
—¿Verdad o reto? —Preguntó la chica y el hombre simplemente sonrió.
—Verdad —Soltó sin problemas.
—¿Aceptas que Clara salga con Alexander? —Preguntó seriamente, todas las miradas se posaron en mi padre.
—No es que lo acepte pero tampoco me disgusta la verdad —Contestó el señor y la muñeca volvió a ser girada.
La muñeca giró durante unos segundos y apuntó hacia la señora Sophie, madre de Alexander y a su propio hijo. Pasó un tiempo y muchas giradas se dieron, todos tenían la oportunidad de hablar sobre sus embarazosos momentos en secundaria.
Todo parecía ir bien para ellos, las dos familias estaban generando una conexión inigualable y estaban teniendo la oportunidad de conocerse finalmente. Eso era agradable para Clara, su sueño se estaba cumpliendo finalmente.
Las horas pasaban y llegó el momento de finalizar el juego e irse a dormir, cosa que indudablemente las dos familias hicieron. Pero en cuanto se fueron a la cama, cosas extrañas comenzaron a suceder.
Ruidos constantes, gritos escandalosos y un montón de cosas que tuvieron a ambas familias despiertas y con muchas incógnitas. En eso Clara encuentra la muñeca que usaron para jugar y está tenía una nota atada en la pierna, una nota que no había visto antes.
"Una vez se empieza el juego, solo la muerte lo detiene"
Clara se quedó durante varios minutos analizando ese mensaje, se lo mostró a Alex y le contó su teoría al oído, pero este se río diciéndole "loca". En la mente del muchacho era imposible que una muñeca les estuviera maldiciendo.
Las dos familias estaban extremadamente confundidas por lo sucedido y no comprendían la situación. Para ellos la situación se estaba saliendo de control, comenzaron a tener alucinaciones colectivas y eso generó diversos traumas a los presentes.
Todos se sentaron en la misma mesa que anteriormente y algo sucedió que les impacto a todos. El esposo de Kelly murió de repente, eso dejó a todos sin poder entender la situación. Aparte del gran impacto y el dolor de la esposa viuda.
—Creó que lo que dijo Clara es cierto, lo siento amor —Dijo Alex de repente, todas las personas del lugar le observaron.
—¿A que te refieres hijo? —Preguntó el padre del joven.
—Clara dijo que la muñeca había poseído el juego —Soltó de repente y todos se quedaron con la mirada perdida.
—¿Como es eso posible? —Preguntó Sophie y su hija la miró seria.
—Se que no tiene mucho sentido, pero Andrés estaba sano y era el siguiente del juego. Tiene sentido que la muñeca poseyera el juego —Dijo sin más Clara, ella estaba convencida de que las cosas estaban ocurriendo de esa manera.
Al principio la gente estaba totalmente cegada a que no era verdad, pero Clara les pidió que aunque no le creyeran, debían seguir jugando el juego por el bien de todos.
—Papá es tu turno, ¿Verdad o reto? —Preguntó la joven y el padre asintió.
—Verdad —Murmuró el con cuidado.
Clara iba a preguntar pero de repente vio un papel salir de la boca de la muñeca, este papel contenía la pregunta que Clara debía hacerle a su padre. Ella se quedo observando el papel durante mucho tiempo antes de preguntar.
—Papá, recuerda que debes ser cien por cuento honesto o podrías morir como Andrés —Soltó esperando que su padre entendiera la gravedad de la situación.
—Solo sueltala —Dijo el fastidiado.
—¿Con cuantas mujeres engañaste a tu esposa? —Preguntó Clara viendo con temor a su papá, la madre de la chica lo observo de repente.
—¿Me has engañado? —Preguntó también Sophie sin poder creerlo.
—Papá, tienes que responder ahora. Ya no hay tiempo —Soltó la hija, el hombre parecía sumido en sus pensamientos.
—Quince —Contestó de repente Richard.
—¿Ah? —Murmuró Sophie.
—Fueron quince mujeres en todo nuestro matrimonio —Fue lo único que dijo el hombre y nada pasó.
¡La respuesta era correcta!
—Suegra, ¿Verdad o reto? —Preguntó Clara dirigiéndose a su suegra.
—Verdad —Fue lo único que pudo decir, le temía más a los retos que a la verdad. Ella era transparente, no tenía secretos.
—¿Cual es tu hijo favorito? —Clara leyó la pregunta en el nuevo papel retirado de la boca de la muñeca.
—No tengo hijos favoritos —Soltó ella de repente sin darle importancia.
—Sea honesta suegra, las preguntas que hace la muñeca demuestran que nos conoce —Le explicó Clara, de otra manera; ¿Por qué la muñeca le preguntaría a su padre con cuantas mujeres engaño a su esposa? Por qué ya sabe que lo hizo.
—Hugo es mi favorito —Contestó ella y Alex la miró con indignación.
¡Respuesta correcta!
—Bebé, es tu turno —Ella lo miró y el solo lo pensó unos minutos.
—Verdad —Dijo el tranquilamente.
—¿Quieres tener hijos? —Preguntó Clara temiendo la respuesta. Sus padres esperaban que ella tuviera hijos.
—No, ser padre es una vocación y yo siento que no nací con ella —Fue lo único que pudo responder teniendo una mala mirada de su suegro.
Las horas pasaban y ellos jugaban una tras otra verdad, sacando a la luz los secretos más oscuros que tenían y demostrando la poca confianza que los seres humanos merecían. Hasta que la madre de Alex tuvo que elegir reto, la opción verdad ya no estaba aceptada.
El reto era caminar por el techo, pero la señora era una mujer que padecía de vértigo y no creía que fuera capaz de tal cosa. Al final no tuvo más opción que hacerlo, iba a morir en cualquier ámbito y aunque pensaron que las cosas saldrían bien, fue todo lo contrario.
La suegra caminó con dificultad intentando no caer y sin mirar abajo, pero la presión fue demasiada y su cuerpo no lo soportó cayendo de inmediato. Murió en cuanto su cuerpo impacto contra el suelo.
La siguiente en hacer un reto fue Kelly y su reto era acostarse con el novio de su hermana. Se negó rotundamente a hacerlo y aunque Clara le rogó que lo hiciera, pues no quería que su hermana muriera, esta se negó, no solo porque era el novio de su hermana sino porque era una falta de respeto a su esposo recién fallecido.
Ella murió feliz de irse con su esposo al mas haya, solo quedaba Clara, su novio, los padres de está y el padre de el. Estás hermosa vacaciones se estaban convirtiendo en un tiránico juego e insoportable a decir verdad.
El siguiente reto fue al padre de Clara, tenía que elegír entre su esposa y su hija para asesinarla. Por supuesto se negó de inmediato muriendo en el acto. Las muertes se apresuraban como el viento y solo quedaban pocas personas. Los que quedaba aún tenían la esperanza de que acabará, pero Clara sabía que eso no iba a pasar.
La madre de Clara y el padre de Alex fueron los siguientes en morir y solo quedó la feliz pareja. ¿Quien diría que esa reunión familiar que tanto deseaban hacer terminaría así? Con tantas muertes inevitables.
—¿Y si morimos y ya? —Le preguntó Clara a su novio, esté la miró confundido.
—¿Qué estás diciendo princesa? —El también quería preguntar y entender la actitud de resignación de su novia.
—El juego termina cuando hayamos muerto, lo decía la guía. Moriremos sin importar que, acabemos con esto de raíz y terminemos esta horrible tortura —Contestó la mujer convenciendo al novio.
Ambos tomaron el arma que anteriormente se iba a usar para que el padre de Clara eligiera a una de sus mujeres, con está ambos perdieron la vida y se entregaron algo mágico;
¡La libertad!