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911 Palabras
—Es un bebe muy hermoso. —Lo es —respondo sin dejar de observar al bebe de Steven y Rossy. Dos meses tiene el pequeño Jackson, es igual a su madre, en todo sentido de la palabra, están más felices que nunca en sus vidas. —¿Crees que algún día nos tocara a nosotros? —suspira. Jasmine y yo nos hemos unido bastante, sus cinco meses aquí han sido agradable para todos. Su padre estuvo el primer mes furioso con ella, uno de sus hermanos fue enviado para llevarla devuelta, pero se negó a irse y no fue capaz de obligarla. —Por supuesto, ¿Te parece ir al lago esta noche? —Si, perfecto. Vamos a menudo últimamente en su mayoría para hablar o entrar al agua, de noche con el reflejo de la luna es lo más hermoso que pueda existir. Aquel dulce aroma desapareció por completo, no ha regresado a pesar de mis intentos por buscarlo, recorro en el bosque y cerca de los poblados humanos, pero es como si jamás hubiera existido, no he podido comprenderlo, estuve investigando en nuestra biblioteca sobre algo similar pero no hay nada... es agotador y por sobre todo frustrante no tener las respuestas. Después de un largo día de trabajo, me preparo para encontrarme con Jasmine a la entrada del bosque, cuando la veo le saludo con la mano, pero no logro caminar hasta ella por mi madre interponiéndose en mi camino. —¿Saldrás otra vez con ella? —Así es ¿Sucede algo? —Muchos de nuestra especie mientras esperan la llegada de nuestros compañeros, tienen aventuras. —¿A dónde deseas llegar mamá? —No estoy de acuerdo con tu relación con ella, es agradable, si, lo admito, pero jamás te hará sentir pleno. —Solo somos amigos, jamás ha pasado más que eso, no conozco a mi compañera, pero no le engañaría, no deseo a otra y me entristece pensar que tu si lo piensas. —Hijo -la interrumpo —Y aun si así lo fuera, no es algo del cual debas opinar, es mi vida y yo decido que hacer con ella, si me disculpas madre. Dejando por terminado el tema, me dirijo hacia Jasmine, me pregunta que sucedió, pero no le he respondido, solo guarde silencio todo el camino hasta el lago. Decidimos entran como mucha otras veces, pero esta vez había algo diferente, yo no podía dejar de pensar en las palabras de mi madre y ella estoy seguro de que sospecha de que fue nuestra conversación. Observando a la luna, siento a Jasmine tocando mi hombro para que voltee. —Amo el agua. —Creciste rodeada de ella... Cada vez que venimos entras aquí caminando, nunca te transformas. —Cuando niña solía preguntar que se sentía ser una humana, tener pies, dedos, correr, saltar. Mis padres me mantuvieron en una burbuja toda mi vida. —¿No quieres volver hacer una sirena? —No es eso, solo... quiero experimentar diferentes cosas, lugares, explorar el mundo. —Hazlo ¿Que te detiene? —El miedo supongo, alejarme tanto de casa y después no saber cómo regresar. —Siempre encontramos el camino a casa, nos llama, todo el tiempo. Era muy hermosa, debe admitir, su cabello largo y ondulado, es más bella que muchas hadas del bosque y del agua. De pronto solo sentí el impulso de besarla, no sé porque, tal vez por l dicho de mi madre o porque a su lado no me siento solo. —Desde hace unos días, siento que entre nosotros... —guarda silencio unos segundos— no sé, tal vez, pueda haber algo, nos llevamos bien, tu... me agradas. Alzo mi mano y acaricio su mejilla. —También me agradas, pero solo como una amiga. —Tu igual a mi —dice con rapidez— pero no negaras que hay cierta atracción entre nosotros, tenemos mucho en común. —Eso es cierto. Ninguno es capaz de decir otra palabra, solo ahí en completo silencio intentado descifrar que hacer, si es correcto o no. Lo último que deseo es hacerle daño, jamás podría llegar amarla, solo amamos a nuestros compañeros, no es justo para ella, dale esperanzas de algo que nunca sucederá. ¿Pero por qué me acerco a ella para besarla? ¿Por qué no puedo solo girar he irme? A penas si logre sentir el roce de nuestros labios, cuando un dulce aroma llegar con el viento. Alzo la cabeza en dirección al bosque y mi corazón late con más fuerza que nunca. —¿Es ella otra vez? —No sé qué es realmente, pero me vuelve loco. —¿Y qué esperas para ir? Regreso mi mirada hacia ella. —Lo siento. —No digas eso —apoya sus manos en mis hombros para apoyarse y elevarse un poco— No dejes que se escape —susurra en mi oído después de besar mi mejilla— Ve, corre. Sin pensarlo más, salgo del agua y me transformo. Corro y corro todo lo que puedo, esta vez es distinto, esta vez, el aroma no se desvenase, solo se hace más y más fuerte. Veo a lo lejos una luz, es ahí, al fin encontré el origen, acelero más el paso, mis patas duelen, pero no importa, solo la quiero en mis brazos. Pero lo que veo al llegar es lo más horrible que jamás imagine. ¿Por qué mi Diosa Luna? ¿por qué?
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