El timbre sonó dando por terminada las clases, abrí mi mochila sacando un pomo de agua en un estuche rosado con con dibujos de las princesas de Disney, accioné la tapa con mis manos logrando abrir esta, llevando la boca del pomo a mis labios...bebiendo de este.
Aveces las clases podían ser un poco intensas que hasta te dejaban con la garganta seca. Retiré el pomo de mis labios tomando aire..esto era agotador.
Todos comenzaron a salir del aula, algunos en grupos de amistades, otros solos, con sus parejas, diría que todo está de lo más normal.
Guardé el pomo en la mochila a la vez que hacia lo mismo con los libros, tenía que ir hoy a la biblioteca y tenía que salir a tiempo sino quería que cerrara.
Me levanté ajustando mis lentes y hechando la silla hacia delante, saliendo así del aula.
Los pasillos estaba vacíos, todos se habían ido, o eso creí, cuando una cabellera familiar llamó mi atención, vestida completa de n***o, con una mirada de " El mundo es cruel " estaba allí...Mina.
Una sonrisa se formó en mis labios apurando el paso para llegar hasta ella. Su mirada neutra se posó sobre la mía, cambiando drásticamente su actitud.
Hr notado que con otras personas se muestra fría, seria, como si no tuviera sentimientos, cuando es todo lo contrario, o bueno, eso es lo que me ha demostrado.
- Porque tardas tanto? - se quejó
- Lo siento estaba copiando unos apuntes. - dije feliz
- Lo que sea ya nos vamos!!
Como si fuera una niña pequeña que había recibido un dulce, lanzo su brazo sobre mis hombros atrayéndome a ella mientras una sonrisa salía de sus labios a la vez que nos poníamos en marcha hacia su auto.
- A dónde iremos hoy madam? - sacó las llaves de su auto
- A la biblioteca - aplaudí cuál niña
- No lo dirás enserio - se quejó poniendo un rostro cansado
- Necesito unas respuestas que no tengo y me urge hallarlas - la miré - solo será un rato...
Junté mis manos en forma de suplica a la vez que ponía mi rostro como un perrito mojado, esa es mi técnica, nadie se resiste a esto.
Sus ojos neutros me analizaron de arriba hacia abajo para después soltar un suspiro de resignación.
- Evidentemente - miró hacia el cielo - eres una rata de biblioteca - bromeó
- Gracias...creo?
Di un saltito de victoria formándose en mi boca una enorme sonrisa a la vez que abría la puerta del copiloto para ingresar al auto.
Mi vista viajó hacia todo el parqueo, aún quedaban algunos autos de los alumnos, no todos se habían ido. Un auto n***o donde cierta persona se encontraba sentado sobre el capo con mi prima entre sus piernas me hizo no desviar la mirada.
A sus lados sus mejores amigos o eso era lo que se decía en la universidad. A su izquierda estaba Vladimir o mejor conocido como " el monstruo ", típico chico malo a igual que su otro amigo Yuri, y por si se lo preguntan, si, son rusos. Son de lo peor que hay en esta universidad, un día escuché que un chico se atrevió a tocar a Vladimir, y el resultado fue horrible, el pobre chico terminó con el tenedor encajado en el ojo, como si estuviera jugando a los dardos.
Aveces me pregunto porque aún no lo han expulsado con su grupo de mala fama. Y ahora para el colmo la tiene cojida conmigo... maravilloso.
Alzó la cabeza hacia el cielo a la vez que aspiraba algo, no se, se veía que le gustaba lo que estaba oliendo, parecía un sabueso.
Abrí mis ojos como platos a la vez que mis mejillas enrojecían cuando su mirada se clavó en la mía.
Me había descubierto mirándolo?
Una sonrisa de medio lado se formó en sus finos labios, mirando de lado a sus amigos, riendo ellos también. Sus fuertes manos se posaron en el trasero de mi prima...amasándolo como si su vida dependiera de ello, devorándole la boca en el proceso.
Sus amigos me miraban con burla, no sabía que era lo gracioso o... pretendía darme celos?
No comprendía nada.
- Puedes entrar de una buena vez!
La voz de mi amiga me hizo despegar la mirada de esa calenturienta escena, me había olvidado completamente de ella...y que tenía que ir a la biblioteca.
Ingresé en el auto cerrando la puerta y colocándose el cinturón de seguridad.
- Lo siento Mina - susurré - por hacerte esperar
- Es asqueroso - se saqueó - no se cómo tu prima puede follarse eso..es repugnante.
Arrancó el auto saliendo del parqueo e incorporándonos a la calle.
- Y no creas que no ti tu cara de perra en celo eh...te he visto.
- Pero que dices?
La vergüenza se apoderó de mí, es muy directa cuando se trata de decir las cosas, no se anda con rodeos.
- Acaso no vez tu cara de la típica chica adolescente nerd enomorada del badboy de la escuela? - río - esto es puro cliché.
- No estoy enamorada de él! - grite haciendo que su risa aumentara - además es el novio de mi prima y yo...- negué
- Pero admite que te gusta - me miró - tu cara lo dice todo
Toqué mis mejillas con las palmas de mis manos sintiendo estás arder. De verdad me gusta Viktor?...imposible, de ninguna manera, es un demonio sin corazón... literalmente.
3 horas después
Todo esté tiempo estuve en la biblioteca, estudiando, con un poco de dificultad debido a las quejas y risas de Mina bromeando con cada chico que pasara por su lado, se podría decir que tuve una tarde de estudio un poco agetreada.
Una vez estuve en mi casa, más básicamente en mi habitación, mi acogedora habitación, saqué todo de la mochila y lo puse en su lugar a la vez que dejaba la ropa sucia en el canasto y tomaba un baño de agua caliente.
El vapor empañaba el cristal del espejo, mi cuerpo se relajó, todo mi organismo estuvo en tranquilidad, despejé de las clases por un momento...y de él.
No puede gustarme...no puede.
Me negaba a aceptar semejante locura, esto no es una novela cliché dónde el chico malo de enamora de la nerd, ella lo cambia y viven felices para siempre....para nada!! esta es la vida real.
Salgo de la ducha ya con mi pijama puesto lista para dormir, hoy estaba sola en casa, a mi madre le tocaba guardia por lo que estaré sola toda la noche.
Unos fuertes toques en la puerta principal me asustaron, llevé mi mano a mi pecho tratando de tranquilizar a mi corazón de lo agitado que estaba al igual que mi respiración.
Miré el reloj que se hallaba en la mesita de noche, este marcaba las diez y diez...quién podría ser a estas horas.
Una vez más los toques se hicieron presentes, esta vez más fuertes que los de antes, asustándome a más no poder.
Con el miedo recorriendo por mis venas salí de mi habitación, baje las escaleras a la vez que me acercaba con suma lentitud hacia la puerta.
Los golpes nunca cesaron, continuaron allí..constantes.
Mi mano temblorosa se dirigió a la manija de la puerta quitándole el seguro, tomé una respiración y conté hasta tres para abrir la puerta.
Mis ojos no daba crédito a lo que veían, mi boca se desencajó de lugar, mis piernas se pusieron como gelatinas, esto era escalofriante, terrible.
Su rostro golpeado, su seja partida, su labio roto goteaban sangre de sus heridas. Su mano estaba puesta en su abdomen de dónde una inmensa mancha de sangre se hacia cada vez más y más visible. Sus ojos decaídos estaban clavados en los míos, no parecía el mismo, me asusté de sobre manera cuando me fijé en el color de sus iris.
Un dorado brillante intenso era el color de sus ojos. Que paso con sus ojos azules?
No sabía que hacer, estaba en shock, lo tenía aquí, frente a mi casa herido, de seguro apuñalado, mientras que esa siniestra mirada doraba me devoraba viva.
- Viktor.....