Ezra se dirigió a hablar con Sasha de lo sucedido. Pensó que no le debía ninguna explicación en realidad, pero hace tiempo que su hermano no era lo mismo. Sasha, como había hecho alguna vez en el pasado, era de los hombres a quienes les costaba olvidar. Nunca olvidó al amor que tuvo en el reinado de Victoria, la duquesa, y aunque nunca nadie hablaba de eso, en realidad existía una historia detrás. Así que no supo porque aquel día se acercó a su hermano, pero sintió que debía hacerlo. Después de todo, nunca dejaría de serlo. Sasha se encontraba con la mirada a la nada bebiendo una botella de ron. —El ron no pega mucho con tu estilo—dijo acercándose a Sasha. —No sabía que el alcohol combinaba según el tipo de vampiro. —¡Claro! Dios, no te he enseñado nada. —A ver, entonces ilumin

