Adriana Ahí estaba yo congelándome , no por el frío, si no por el miedo a su rechazo, sus ojos café, se clavaron en los míos, mis piernas temblaban, mi corazón latía desesperado, yo deseaba tanto escuchar su voz, saber su respuesta, ella me sonrió. - Es muy pronto para hablar de eso- la mire, deseaba tanto decirle que si, que yo también sentía tantas cosas por ella, pero no quiero apresurar las cosas, ella me miró sorprendida. - Te declaro mi amor y tú me dices que es muy pronto para hablar de eso- la mire confundida, di unos pasos, regrese- al carajo el tiempo, al carajo el error que cometí, hoy estamos aquí y yo no quiero dejar al tiempo continuar si no es contigo- me acerque enmarqué su rostro y la bese, un beso tierno, dulce, no me importo la gente alrededor, durante ese beso solo

