Yazmin Mi padre tenía la vista puesta en la ventana, sostenía entre sus manos una taza de café, su cabello gris, su pantalón de mezclilla, una camisa y un saco , volteo la mirada hacia mi. - Ingeniera- la mire serio- disculpe por estar en su oficina sin su autorización- la mire, ella se acercó, se lanzó a mis brazos, beso mi mejilla. - Papá- lo bese y abrace con fuerza. - ¿ Cómo le va?- ella sonrió. - Ahora feliz por verte- el acaricio mi mejilla, nos quedamos parados cerca de la ventana con la mirada puesta al paisaje. - Le ofrezco una disculpa por venir sin avisar- tome un sorbo de café- por entrar a su oficina sin permiso- mi hija sonrió. - Es tu empresa, es tu oficina- le dije. - No, ya no es mi empresa – bebí café- es tu empresa- ella me miró sorprendida. - ¿ No entiendo?- l

