Admiró con una sorpresa los accesorios que tenía delante de él, admirando cada uno de ellos y pensando en que todos eran muy bonitos, pensando en que podían vérsele muy bien y que claramente iba a utilizarlos. ―En esta ocasión las sesiones serían diez, dos a la semana―explicó la gerente―Es para una revista, así que debemos el tomar más fotografías de los distintos conceptos. Al jefe le encantaron tus fotografías, así que por eso te hemos llamado para esta sesión un poco más compleja. Juyeon asintió, comprendiendo la actividad que tomaría esa vez las sesiones. ―Me parece muy bien, gracias por considerarme―dio una reverencia con las manos juntas, la amable gerente correspondiendo con una sonrisa. Ese día le habían llamado a Juyeon para saber si quería participar en otras sesiones en el e

