ALDO Me había aceptado, habia aceptado ser mía, mi mujer, y tendría un año, para enamorarla, para mostrarle mi verdadero ser, y al final ganarme su perdón. Cuando besaba su vientre le decía a mi cachorro bajito, muy bajito que “debemos conquistar a mami, para que se quede con nosotros, lo lograremos.” Sabía que mi cachorrito me escuchaba pues su corazoncito martillaba rápido, cuando le decía las palabras y era que yá amaba a mi hijo, mi cachorro, y más pues estaba en ella. Le bese su coño, como si nunca la hubiera amado, aunque en realidad tenía más de dos meses que dormía conmigo, cuando la hice explotar, jadeaba mi m*****o ya esta listo y dispuesto, mis pantalones habían caído y estaba, duro por ella. Fui cuidadoso y cuál flor me subí arriba de ella, y le abrí más sus piernas con

