- ¿Estás lista, Occhi? - Me giré hacia Ed y asentí. -Si, vamos, no puedo esperar para volver a ver a Holly- Sonrío- Y enseñarle algunas palabras- Ed arquea una ceja en mi dirección y niega. -Nada indecente, Occhi- Dice serio- De verdad- Asiento riendo y él se relaja. - ¿Cómo crees eso de mí? Si yo soy un ángel- Digo haciendo que ruede los ojos. -Fusionada con demonio- Sonríe tomando sus llaves- Bien, es mejor que nos vayamos, nos esperan- Asiento y ambos salimos de la casa. El camino no ha cambiado, para nada; Ed vivía a unos kilómetros de la casa de mi abuelo, solíamos jugar juntos de pequeños en aquella zona, a Ed se le ocurrió comprar el terreno y hacer su casa allí, cuando se casó con Luce. Mis ojos. no podían apartarse del paisaje que se abría paso en la ventana, los camp

