Narra Liam. Llevábamos una media hora caminando, de verdad era una carretera fantasma, en el tiempo que hemos caminado no ha pasado ni un solo carro. ¿El móvil? Al parecer tenía dos por ciento de batería y lo gastamos viendo las fotos de la noche anterior, eran una locura, una locura que había puesto de los nervios a Mia. Mis recuerdos aún están algo revueltos, pero recuerdo algunas cosas que prefiero no contarle. - ¡Mierda! ¡Liam mira! - Me giré hacia M, señaló algo a lo lejos, achiné los ojos para ver qué era lo que señalaba y sonreí inconscientemente. -Vamos- Tomé su mano y ambos corrimos hacia el carro n***o. Me dolían un poco las piernas, pero estaba demasiado feliz como para notarlo, por lo que seguimos corriendo. Al llegar nos acercamos, las puertas y la cajuela estaban a

