- ¿Ya puedo moverme? Me duele el cuello- Se queja. -Solo espera... Un poco más y listo- Contesto concentrada, doy las últimas pinceladas, terminando el retrato y una vez estoy satisfecha con la pintura, sonrío- Bien, ya puedes moverte- Él suspira y se deja caer en el pasto. Debido a los últimos acontecimientos; los chicos y yo habíamos logrado subir nuestras calificaciones y nos graduaríamos en dos semanas, Liam me convenció de que viniéramos al lago y así podría pintarlo, para celebrar, hace años que quiere que lo haga, pero no había vuelto a pintar desde la muerte de mi abuelo. Él se acercó a mi para ver la pintura, se quedó observándola fijamente por unos minutos, hasta que se giró hacia mi sonriendo. -Parece que los años no pasaron para tu talento, sigues pintando increíble, hast

