Después de algunas horas de vuelo, muchas peleas con nuestras madres e ir a comer algo, por fin estábamos de vuelta en casa. Para mi suerte y sorpresa, compartí mi asiento con All y Anne, en el vuelo; por lo que no tuve que estar pendiente de ninguna incomodidad, al menos no de mi parte. Me dormí todo el camino desde al aeropuerto a casa, por lo que Liam, como buen... algo, me cargó hasta mi cama. Al parecer, mi madre les dijo a los chicos que se quedaran a dormir allí, porque era tarde, por lo que él, no dudó un segundo en decir que sí e instalarse en mi cuarto. Puedo decir, con orgullo, que me controlé ante los intentos de Liam, en otras palabras, no hicimos nada esa noche, solo dormimos, algo nuevo para él... Y para mí. Me desperté con el brazo de Liam en mi cintura y un horroroso

