Mientras caminaba podía escuchar mi respiración agitada, el camino hasta la casa se me hacia largo y agotador, pero tenía que llegar. Mire por encima de mi hombro y aquella cosa me seguía a una distancia segura, mire aquellos ojos y efectivamente eran los de Aron, pero eso no aliviaba mis pensamientos, tengo tanto miedo de lo que vi, parecía como cualquier otro humano, pero eso era meramente imposible era gigante, era todo músculos y tan caliente. tenía hasta ganas de reírme de mi misma y mi estupidez al pensar que una criatura de esas dimensione, podría ser pasado por un simple humano normal, cuando claramente sus rasgos faciales cambiaban a las de un león, uno muy feroz he intimidante, si no fuera porque sus ojos eran los de Aron correría muy lejos de allí, sin mirar atrás, tomaría a mis

