Claire El hombre veía a los niños y a la mujer jugar fascinado. Intento recordar su nombre pero se me hace imposible, la mujer se detuvo un momento y al momento en que nuestras miradas se encontraron sentí un estrujón en el pecho, y quise llorar aún más, sus ojos eran hermosas, eran de diferente color uno miel, y el otro ¿azul? La verdad que no lo distinguía muy bien, pero toda ella era hermoso. Me brindo una hermosa sonrisa y siguió jugando con los niños. -Los cuatros son mi felicidad – solo habían tres personas en el lago intento visualizar una cuarta pero no está- mi pequeña, aun esta de meses, Emma es muy cuidadosa con ella, cuando esta nació enfermo por eso no la ves – me sentí avergonzada al saber que él se había dado cuenta de que buscaba a esa personita que faltaba. -Lo siento –

