Aron. Miraba un punto en la habitación en la que me encontraba, a todos nos habían separado, todos menos los niños, ellos permanecían juntos, ese era mi único consuela. Estos últimos dos días habían sido los peores, intentar transformarnos terminaba en cualquiera de nosotros aterrizando en el suelo, mañana seria el gran día, y a todos nos habían separados, nos habían dado comida, pero no confiaba en lo que nos dieran, sabía que nos estarían drogando a la primera de cambio. Escuche la puerta de mi celda ser abierta, el cabello rojo se filtro en mi celda, y mire aquellos ojos grises que en sus momento me pusieron de rodillas a sus pies. En estos dos días no la había visto nuevamente, Eliot había comentado que casi nunca iba a las celdas, solo cuando quería sacarle información a alguna de

