Fue después de una de sus clases de cocina, uno de sus compañeros manejando un cuchillo, accidentalmente se cortó el dedo índice, por la imprudencia de cortar el pescado congelado sin los guantes adecuados; olvidando la lección de que el pescado en ese estado, tiene el efecto de adormecer la piel y la circulación, haciendo que el corte fuera drástico, el dedo cayó cerca de Red, quien en un toque de humor macabro decidió echarlo en una salsa boloñesa que acompañaría una pasta; con la finalidad de darle un toque “distinto” a la salsa. Lo cierto que entre la conmoción del accidente, los esfuerzos por conservar el incidente oculto y los gritos combinados con la urgencia de servir los platos para los invitados especiales que evaluarían la clase de ese día; nadie se percató del gesto de Red. Lo

