“Esta muñeca vestida de azul es mi emisaria en el mundo. Sus ojos son de huérfana cuando llueve en un jardín donde un pájaro lila devora lilas y un pájaro rosa devora rosas. Tengo miedo del lobo gris que se disimula en la lluvia. Lo que se ve y lo que se va es indecible. Las palabras cierran todas las puertas”. Alejandra Pizarnik Mientras sigue saboreando las notas del vino tinto, frente al paisaje de Dubaí un suspiro por aquellos tiempos pasados. Donde tenía todo un mundo por recorrer y sin tener idea de todo lo que le espera, el dinero no es toda la felicidad. Se levanta de ese sofá y se va hacia su equipaje y empieza cuidadosamente a buscar algo, hasta que lo encuentra, un estuche con detalles en bronce, con un broche especial. Cuando logra abrirlo esta un pequeño

