Bendito instrumento, tan punzante y filudo. Todos se rendirán, ningún cuerpo es escudo. Entrarás lenta y suavemente en ellos, como una enseñanza. Disfrutarán con nosotros, una dulce matanza. Trata de hacerse la fuerte pero luego de largo rato el hambre la vence y tímidamente toma algunas rebanadas de pan de ajo y las come, luego toma con la mano algunas rebanadas de carpaccio y se las come, no toca el vino solo toma agua, luego de comer el sueño y el cansancio la vence y queda dormida en el gran sofá blanco. Sin noción del tiempo no sabe qué hora es, hasta que luego de dormir y ver que la mesa donde había comido ahora está con una botella de agua de 1 litro y un vaso de vidrio. Ahogada por la sensación de encierro, decide correr las grandes cortinas para descubrir los ventanales qu

