“El alba oscurece por tres puntos y temerosa la mano no se atreve a irrumpir en la blancura del papel cortando el aire denso que lo guarda”. Bella Ajmadúlina Red perdido en sus pensamientos dentro de la noche Madrileña, pasan por la Puerta de Alcalá iluminada por la luna de cazador, lo cual maravilla a al joven quien se promete visitar con más calma el lugar en otras circunstancias. Silencio tan denso como el frío nocturno hasta que la bella mujer rompe ese mutismo. -Llegamos, bájate pequeño- Red, un poco irritado por la forma en que le hablan, pero se baja del vehículo e intentando no mirar a la atractiva chica y al automóvil que sin demora arranca dejando parado a el joven a un lado de la acera pensando en todo lo sucedido esa noche. Dicho descubrimiento, despertó en él su sed po

