Narra Dónovan Desde que comienza el día, el trabajo ya se ha acumulado y mi humor esta por los suelos, entre las discusiones con Anya y los reclamos de Jessica por haberme casado con alguien que no haya sido ella. Anya ha tratado de hablar conmigo y puedo imaginar sobre de que, el divorcio, no deseo esto, sin embargo, no puedo retenerla en contra de su voluntad. Anya pasó por mi oficina preguntándome si no iría a casa, porque ya era tarde, la miré con seriedad, diciéndole que aún tenía pendientes. Se va con una mirada triste, no la entiendo, en verdad que no, primero me pide alejarme de ella, eso hago, y ahora le duele mi indiferencia. Salgo de la oficina, y me detengo en un bar, sólo para despejarme, más de una mujer ha tratado de acercarse a mi sólo para pasarla bien, en otra ocasión

