–¿Verde o Camel? –¿Por qué no te llevas ese ne.gro de atrás? –cuestionó Nathaniel al teléfono, miré atrás. –Es demasiado ajustado. –Te luce bien y te llevas a la cama al chico, es una oferta única –mencionó. –¡Nathaniel! –¿Qué? –No me voy a llevar a la cama a nadie. –Pero si ya te lo llevaste –aclaró –. A Hans Gallagher, dices que es bueno, ¿no? –señaló –. Aunque con tu escasa experiencia seguro hasta el vagabundo de la esquina es mejor que Sidney. –No me lo menciones –le reclamé y miré los vestidos –. Me llevó el Camel. –Llévate el ne.gro –repitió cuando movió su cabeza –. Me tengo que ir, ya vino Jerry, te veo el sábado en la cena y me cuentas de tu noche de pasión. –Qué no va a ver… –me quedé con las palabras en el aire cuando cortó la llamada. Aún no estaba muy se

