Puedo Ayudarte
Connor la miró fijamente, esa mirada era la que mencionaba su escolta. Una de alguien que ya no tiene nada que perder siempre y cuando lo que era valioso sobreviva. En ese caso, su hermana.
- Promételo. - le escuchó decir - Si cumples tu promesa, también te protegeré y te ayudaré.
- ¿Qué quieres a cambio de esa protección?
- Ya te lo dije, sácanos de Francia y protege a Zoe. Ella debe vivir Es lo único que pido. Yo me encargaré de todo. Tienes que confiar en mi.
- Prometo proteger a Zoe, a ti y a nuestro bebé con todo lo que tengo a mi disposición. - le dijo, extendiendo la mano para cerrar el trato.
- Ya te dije que... - comenzó a decir, pero guardó silencio y le dio la mano - Gracias.
- ¿Puedes decirme en que historia has pensado? Por lo que escuché en la escalera, ya estábamos juntos desde antes de este viaje. - se burló.
- No se me ocurrió otra cosa en el momento. - reconoció - ¿Has venido a Francia antes
- Hace tres años vine con mi hermano a Compiègne.
Amélie se rio.
- Hay un convento en Compiègne. La abadía de Saint-Corneille estaba allí. Ahora solo queda el claustro.
- Recuerdo haberla visto...
- Digamos que nos conocimos en la ciudad cuando fuiste allí... - pero frunció el ceño cuando recordó la información de su contacto sobre que habían ido al convento a buscarlas.
Connor la observó. Recordó la nota.
- ¿Estuviste en ese convento? – preguntó.
- Si...- reconoció - Varios edificios fueron destruidos durante la revolución... Yo me fui en marzo del 91... Mi familia fue encarcelada y Zoe quedó sola...
- ¿Cuantos años tienes?
- Diecisiete.
- ¡Sólo tenías once años!
- Zoe era más pequeña que yo, Cinco años. Tenía que ir por ella.
- Vas a tener que ser honesta si queremos que la historia sea convincente. - la presionó - ¿Hay algo que deba saber?
- Hay gente que quiere encontrarnos... - suspiró - No puedo darte más detalles, pero fueron al convento a buscarnos... ¡No hemos hecho nada malo! - se apresuró a decir - Solo que nuestra familia tuvo que pagar con su vida por los ideales de Francia.
- Me lo dirás cuando te demuestre que puedes confiar en mi... No te presionaré. Ya me has ayudado dos veces con cosas muy importantes. Te lo debo.
- Gracias. No puedo decir todo ahora, pero te lo contaré cuando sea el momento. Zoe...
- Ya veo... Entonces digamos que te conocí allí durante ese viaje y comenzamos a escribirnos. Con las revueltas perdimos contacto hasta este viaje donde nos encontramos en la chocolatería y después de encontrarte no pude esperar más...
- Oh, vaya... Suena bien...
- Viajaremos en dos días...
- ¿Puede ser antes? El marqués... - el joven la miró - El reconoció la joya... Mi hermano... El directorio no puede... Hay espías en los salones...
- Partiremos esta noche, entonces... Tomaremos el último barco a Dover.
- ¿Podemos hablar con la tía Jean? No quiero que piense...
- Hablaré con ella. - le dijo - Desde el momento en que salgamos por esa puerta tendremos que actuar como pareja y como amantes...
- Yo no sé nada de ti, excepto, bueno... - le dijo nerviosa - Si somos amantes, debo saber algo que sea especial o relevante.
Connor se rio.
- Perdí a mi madre a los dos años, no la recuerdo. Mi padre se esforzó en cuidarnos a mi hermano y a mi. Para despistar a mi padre puedes sacar mis zanahorias del plato, no me gustan. Me gusta el té n***o con dos de azúcar, no soy asiduo a los dulces, pero para mi cumpleaños, padre hace una torta de chocolate. No bebo champán. Si alguien me ofrece, vomitaré. Hago muchas actividades al aire libre, montar, cazar, entrenar. Duermo del lado derecho de la cama y tengo una marca de nacimiento en el interior del muslo derecho. Vigilará tus conocimientos y si eres una buena compañera. Mi madre era muy culta y manejaba bien las situaciones en la corte.
- ¿Eso le importa a tu padre? ¿Tu marca o lo quisquilloso que eres con la comida?
- Si eres mi esposa sabrías eso por lo menos.
- ¿Y para tu hermano?
- Mmmm... El observará los detalles, las muestras de afecto y cómo yo me comporto frente a ti. Va a desafiarte para saber si me amas sabiendo todos mis errores. Si conoces al verdadero Connor, no a su alteza real.
- Pero ¿Cómo es eso posible?
- Confiaré en que sabrás hacerlo. Somos socios en esto. Vas a tener que ayudarme como lo haz hecho hasta ahora.
- Si voy a hacerlo, tendrás que seguirme el juego como hace un rato. Si ves que miento para ayudarte, tendrás que seguirme.
- Digo lo mismo... Todo será muy rápido a partir de ahora.
- Lo entiendo...
- Ve a preparar tu equipaje y el de Zoe...
- No tenemos mucho...
- No te preocupes, nos quedaremos en Dover para comprar algo de ropa e ir a York. Nos quedaremos en el ducado. Les permitirá adaptarse...
- ¿No vives en el Palacio? – preguntó.
- Si, pero ahora que viajo con mi esposa y su hermana quiero que descanse en mi casa, lejos de los nobles y mi padre.
- ¿Tan malo es?
- No lo sé, dímelo tú. Tendrás que conquistarlo y a mi hermano...
- ¿Aunque sea francesa? - preguntó ante las implicancias ya que Francia e Inglaterra habían tenido varios conflictos bélicos. Ahora mismo Napoleón estaba en Italia luchando con aliados de Inglaterra.
- Digamos que nuestra relación desafió las diferencias. Además, el bebé tendrá ambos mundos.
- Señoría... - comenzó a decir, pero Connor la detuvo con un gesto.
- Mientras no sangres, asumiré que mi hijo está en tu vientre. No más discusión. Como seremos esposos, compartiremos la habitación.
- Pero yo...
- Eres mi mujer ahora, Amélie. No discutas...
- Señoría, yo no quiero...
- Connor, sólo Connor… - le dijo - Y sé que no quieres "eso" de nuevo dentro de ti. Esperaré a que tu me lo pidas.
- ¿Y si no lo hago?...
- No te forzaré si eso es lo que te preocupa...
- ¿Tendrás a tus amantes?
- No, tal como tu no tendrás otra "llave" para tu "cerradura", yo no tendré otra cerradura para mi "llave". Por lo menos en el tiempo en que estemos casados. No puedo exigir algo si yo no lo cumplo ¿No te parece?
El joven le extendió la mano para salir del lugar y Amélie suspiró. Una vez que cruzaran esas puertas ya no habría vuelta atrás, pero la seguridad de Zoe lo valía.
Iba a ser un digno socio para el príncipe en agradecimiento por su protección. Si Zoe lograba tener una buena vida lejos de los horrores que vivió tan pequeño no tendría remordimientos.