92

1106 Palabras

Sorpresa Cuatro meses después del nacimiento de su hijo, Amélie estaba disfrutando del sol de la mañana. La habitación estaba en paz debido a que Martha y Bea lo habían llevado de paseo con Connor. Aunque los desafíos de la maternidad eran constantes, sentía un amor profundo que le daba fuerza y el haber tenido a su hermano desde tan pequeño bajo su cuidado, le daba conocimientos y paciencia. La joven estaba concentrada en el libro que estaba leyendo cuando un golpe en la puerta la distrajo de la lectura. - Adelante... - dijo al visitante. George entró con una sonrisa enigmática. - ¿Todo bien, George? - le preguntó - ¿Rose y el bebé? - Si, todo bien. Rose y el bebé están durmiendo en nuestra habitación. Son unos osos esos dos. Mel rio con suavidad al escucharle. Desde que se había

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR