El Miedo Un bote se deslizaba suavemente sobre las aguas oscuras del lago, apenas iluminado por el sol del atardecer. El aire de la tarde era húmedo y pesado, envolviendo el ambiente en una quietud inquietante. Amélie, atada y sentada en el fondo del bote, junto a Zoe luchaba por contener el pánico que se apoderaba de ella. Sus muñecas estaban dolorosamente apretadas por las cuerdas, su cuerpo débil y tembloroso tras la larga y agotadora travesía desde el palacio en los duros asientos de madera del carruaje de alquiler. A su lado, la condesa la observaba con una sonrisa de pura satisfacción, una que irradiaba el veneno de su resentimiento. Su vestido n***o de sirvienta ondeaba ligeramente con el viento que se levantaba del lago, dándole una apariencia fantasmal, casi etérea. Se había enc

