Prólogo

1931 Palabras

Prólogo 1938-Tíbet Wolfram von Eichenberg levantó cuidadosamente la ancha piedra plana, ayudado por dos de los portadores tibetanos. Los restos de arena que la habían cubierto por incontables siglos se deslizaron por los costados. Debajo de la piedra se vislumbraban objetos de contornos imprecisos, pero con claras tonalidades que variaban del rojo al amarillo al azul. Con infinito cuidado Werner Scheimberg, el arqueólogo enviado a la expedición por la Sociedad Thule, comenzó a cepillar la arena y partículas minerales hacia afuera, dejando al descubierto un sustrato evidentemente orgánico. Wolfram observaba los metódicos procedimientos del científico con ansiedad. De pronto Scheimberg lanzó una exclamación. -Sin duda se trata de una momia.- y agregó de inmediato- tenemos que tratar estos

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR