Jake ha vuelto y yo entregué los pasteles que me habían pedido así que tengo catorce dólares de sobra que cuidare para mi pequeño o pequeña, debería ponerlos en una alcancía o algún lugar seguro.
-Hola -dice quitándose los zapatos en la entrada, es la nueva ley que impuse para tener más orden en el lugar donde vivimos- traje pizza aunque no creo que sea sano para ti así que pasé por un poco de ensalada de pollo y si después quieres podemos ir al cine.
Mi corazón comienza a latir como loco, trajo pizza, ensalada y me va a llevar al cine. Alguien ya siente algo por mi, no suelo ir al cine porque somos más de ver las películas en el teatro en casa.
-Si -digo- traeré platos, esto es fantástico. En serio estoy feliz, en casa solíamos verlos en la pequeña sala de cine que teníamos pero siempre es mejor verlo con más personas a la vez.
Ambos nos sentamos y decido comer lo mas sano: ensalada. Bueno, aparentemente se ve más sana pero a decir verdad cada verdura está llena de pesticidas.
-¿Como te fue hoy? -pregunta Jake, es hermoso que quiera saber de mi- hoy tenías una entrega de pasteles.
Asiento frenéticamente con la cabeza, supongo que lo puede recordar gracias a mi desastre sobre la mesa justo hoy en la mañana. En realidad ayer estaba agotada así que preferí levantarme temprano.
-Bien -respondo- entregue los cupcakes y todo fue grandioso, Tyler sonrió tan lindo, quede encantada ¿y a ti? Su madre es buena con él, quisiera ser así con mi pequeño bebé.
Espero ser la mitad de buena madre de lo que es ella con su hijo, la menos comienzo a esforzarme por mi bebé.
-Bien -dice- tu padre esta un poco relajado y obvio que la madre de Tyler es buena con él, así son las madres.
Recuerdo la ecografía, quizá le agradó mucho y nos acepte en unos meses. No todas las madres son así querido Jake, hay algunas que rara vez voltean a ver a sus hijos y el ejemplo más fiel de eso es la mía.
***
-Elige una película -dice después de que llevamos una hora parados en el cine- no es tan difícil.
Claro que es difícil, eso lo dices porque obviamente tú no quieres estar aquí.
-La que quería empezó cinco minutos antes de que llegáramos -digo- debemos esperar dos horas, en definitiva debo verla ya que la espere casi todo el año y tal vez no comprendas mi emoción pero después de haber leído el libro como yo lo hice podrías darte una idea minúscula.
En realidad me emocionaba el cine pero de camino acá me puse a pensar que necesito ropa, esta es mi blusa mas decente y se me eleva en el ombligo de forma involuntaria debido a la pancita.
-Pues esperaremos.
-Lo estuve pensando -digo- no creo que gastar en el cine sea una buena opción.
-¿En que crees tu que seria una buena opción?
-En ropa -digo mirando mis nudillos- se que no te corresponden mis gastos pero esta es mi blusa mas decente y mírame.
Me mira para comprobar que eso es cierto porque por alguna razón tiene desconfianza.
-¿Entonces cambiarias la película que esperaste casi un año por ropa para no dejar que tu bebe pase frio?
-Si -digo segura.
-Bien -dice serio- hay una tienda de maternidad por aquí.
Caminamos y encontramos la tienda, entramos y comienzo a enloquecer de lo bello que es esto pero al momento vuelvo a la cordura al ver el precio y me acerco a Jacob.
-No creo que sea lo mejor comprar aquí.
-¿Por que? -pregunta.
-Una blusa me sale diez pasteles -digo- lo cierto es que es genial pero no podemos gastar en eso, faltan días para tu próximo sueldo, podemos salir de aquí, te apuesto a que con un buen suéter todas me quedan.
-Considéralo mi regalo de navidad hacia ti -dice encogiéndose de hombros- atrasado.
Busco la blusa mas barata por toda la tienda pero al parecer no encuentro de esas, no muchas.
-Esta -digo- sale cuarenta, es la mas barata.
-¿Te gusta? -pregunta.
-No mucho -digo- pero no la usare toda la vida.
A pesar de sus infinitas protestas salgo de ahí con la blusa y la tengo puesta, ya no me da frio en el vientre y puedo usar mi suéter viejo que amaba por quedarme flojo pero que ahora se ajusta ligeramente a mi vientre.
A lo lejos observo a Parker, un amigo mío que me hacía volver a la realidad cada vez que estaba perdiendo la idea de lo que era real y lo que no lo era.
-Él es mi amigo -digo- no sale sin su prometida a ningún lugar pero ahora esta solo.
En realidad no quiero que mis sospechas sean ciertas.
-Parker -digo acercándome mientras el me reconoce y me abraza- ¿Dónde esta Katy?
-Me ha dejado hace unos minutos.
-Entonces hay que esperarla -respondo y él me mira de mal modo.
-Dijo que ya no quería estar conmigo -dice echándose a llorar- no lo entiendo, éramos tan felices y de repente se puso indiferente, al menos a ti te va bien en el amor.
-Si -respondo sin pensarlo- ¿que es eso de tu mano?
-Son unos boletos -dice- veríamos "wonder" pero ella se fue y alguien mas entro con ella la función anterior.
Es una tremenda coincidencia que estoy dispuesta a asumir sin decir pío.
-Es mi película esperada -digo- ya leí el libro.
-Te los obsequio por los viejos tiempos.
-Gracias -digo abrazándolo y besando sus mejillas- eres excelente, nadie ocupa a Katy, entra con nosotros.
-No -dice- creo que iré a tomar unos tragos pero creo que tu no puedes seguirme en eso ¿o me equivoco y engordaste?
-Jamás engordaría -digo golpeando su hombro amistosamente- loco.
-Entonces deseo ser el padrino -dice dándome su tarjeta- es mi numero nuevo, llámame cuando nazca que quiero saber todo de ella o él. Mis felicitaciones al padre, te has conseguido a la mejor chica, solo que ella aún no lo sabe.
Quiero explicarle que Jake no lo es pero prefiero que se quede así.
-Hasta luego, Parker.
Y ahora por un golpe de suerte como el de los pasteles puedo ver mi película esperada gratis.
***
-Lloraste -dice Jake riéndose- eso fue tan sentimental.
-Cállate -digo fulminándolo con la mirada- no lloré, son las hormonas.
-De acuerdo -dice- sube al auto.
Quizá este loca pero creo que me mira de cierto modo innegable, quizá se ha enamorado de mi o ya enloquecí.