Con cuidado, la dejó en el catre que estaba allí. Cuando la miró, parecía que dormía. Tenía una expresión de tranquilidad y quietud. Le generó una extraña sensación. En parte era ternura y en otra, envidia. Deseaba tener esa misma paz aunque hubiera pasado una tragedia. Avanzó hasta otro especio de la celda. Verificó que el baño funcionó a la perfección y que contaba con todo lo necesario para usarlo. Asimismo, hizo con las sábanas y frazadas. Era un lugar frío así que no quería preocuparse por ese detalle. Observó el techo y miró la pequeña cámara que estaba allí. La mantendría vigilada en todo momento. Cerró con llave y volvió a salir, dejándola sola. De seguro ella, al despertar, se encontraría más desconcertada de lo que suponía él. Al subir, encendió el televisor. Ya estaban report

