PVO Ana. Apesar que recibí el mensaje de Nina de que Rossy estaba bien, no podía estar tranquila. Mi abuelo Emilio, me advirtió que debía comprender a Rossy, que debía ser más su hermana, que debía escucharla, algo que muy pocas veces yo y mi hermano Ángel hicimos con ella, ya que Rossy era muy apartada de nosotros. Tomo el vuelo nocturno después de cerrar un contrato con una empresa de alimentos en Escocia y vuelvo a Londres, debo hablar con Rossy, que entienda que me preocupa, que puede confiar en mí. Apenas llego y voy a su habitación, supongo que debe estar ahí, o quizás en su apartamento privado, ese al que nunca he ido. _¿Rossy?.-Toco la puerta pero no me responde. _Miauuu. _Ah, hola conejo, veo que estás con hambre, ¿Estará Rossy?.-Le pregunto al gato hasta que escucho un soni

