PVO Nina. Ver a mi niña en brazos de su padre fue algo que me conmovió. Por fin nuestro deseo de tener a nuestra Lunita se había hecho realidad. Aunque sabía que él quería más hijos y yo estaba dispuesta a dárselo si pudiera. Fue tan lindo y gentil ayer que disfruté en sus brazos, sus besos quemaban y su olor a tan hombre me dejó caer al lado oscuro. Dios, por más que intenté sacarlo de mi corazón, no pude, y no creo que pueda nunca. ¡Nina, ya deja de pensar en Klaus!. Ahora enfócate en el trabajo y en el grito que te va a dar Ana cuando llegues a su casa, porque en la empresa ya no creo que esté. Busco mi celular y recuerdo que lo deje cargando.¡Rayos! No tengo más opción que volver.-José, olvidé mi celular, regresa porfavor. _Pero Srta Nina... _José sin mi celular, no puedo hace na

