En toda la noche no pude dormir. Pero como podría después de escuchar que un hombre acompañó a Nina a su casa a esas horas. No, esto debe ser un error, Nina no puede estar con otro hombre, no puede. Respiro una y otra vez, debo calmarme, debo hacerlo pero es imposible controlarme. Lo odio, odio sentirme así. Tomo lo primero que encuentro y lo lanzo contra el piso, contra las paredes, no me importa destruirlo, pero de alguna manera debía desquitar estos ataques de ira que me estaban controlando cuando se trataba de Nina. Me siento en el piso, apoyado a una pared, con una botella de licor a mi lado, ya se había vuelto costumbre después de que mi luz se fue de mi lado. Nina, si tan solo pudiera regresar el pasado, ese pasado dónde fuimos felices, lo haría, pero el dinero no puede regresa

