Después de comer decidí darme un baño y bajar para esperar a mi hija, cuando salí Enrique no estaba, Nora estaba poniendo un cambio de ropa en la cama. —Gracias Nora, ¿y Enrique? —le pregunto. —Bajó con el abuelo, creo que iban a salir, recibieron una llamada —me dice y mi corazón se aceleró. —Yo quiero ir, es mi hija, quiero ver a mi hija —le digo abriendo la puerta, Nora me detiene. —Espera Laura, ¿piensas ir así? —me dice y me regreso, tomo la ropa que ella puso en la cama y voy al baño a cambiarme —otra cosa no puedes ir porque salieron hace cinco minutos, cuando te estabas bañando —me informa. Salgo cambiada con la cara agachada —es mi niña ¿Si algo malo le ha pasado? —Le digo, me abrazo —No digas eso, mi niña va a regresar sana y salva —me dice —ven, te ayudo a peinar para

