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1382 Palabras
El sol había salido radiante aquel día, se podía respirar el aire fresco, no había nadie fuera de las tiendas, parecía desértico, sin embargo, Minseok quiso salir a mirar alrededor, aún le dolía la espalda pero se sentía ansioso al estar sólo acostado por lo que decidió salir y admirar su alrededor. Han pasado dos días desde que volvió, Jongdae habló con él sobre su partida y el por qué de su regreso, Minseok dió respuestas vagas ya que no quería decir el verdadero motivo.— A pesar de la presencia del sol, hace frío, deberías volver dentro.— Luhan mencionó, era la primera vez que hablaba con Minseok luego de su llegada. —No quiero estar dentro.— Minseok le dió una fugaz mirada, una que evitó mantener, una que agachó. —¿Cómo haz estado? —Normal.— el gitano volvió su mirada hacia el cielo y tras una respiración profunda decidió que era momento de volver a su tienda. Él dió un par de pasos, Minseok no quería conversar sobre lo que sea que haya pasado con Luhan en éstos dos días, no tenía fuerzas para preguntarle si únicamente estuvo jugando con él.—Espera...— el alto mencionó, sin embargo.... —¡Hoy es un día de festejo!— el padre de Luhan gritó a todo volumen llamando la atención tanto de Luhan cómo de Minseok quienes vieron cómo el lugar se llenaba de Ihobas y gitanos.—Mi hijo, Luhan, contraerá matrimonio con Taemin, el cual tendrá lugar al atardecer, ¡Todos alístense!— el mayor sonreía de oreja a oreja y antes de volver a meterse a su tienda llamó a Jongdae, el hombre quería un espectáculo especial. Minseok lo escuchó y rápidamente sus ojos se llenaron de lágrimas, el gitano entendía y estaba destrozado, él corrió rápidamente hacia el único lugar seguro que puede tener en este momento, él se metió finalmente a su tienda, Minseok lloraba a mares, Luhan quería ir tras él pero el hecho de que todos tuvieran sus ojos puestos en él se le dificultaba. "Lo lamento, Minseok" ::: ¥::: Los tambores retumbaban por todo el lugar, los Ihoba habían pintado sus rostros, ellos bailaban en grupo formando un círculo, siguiendo el compás de sus instrumentos, las pieles que vestían se veían impecables, aquella tarde Luhan y Taemin tal y cómo lo había dicho el jefe se casarían. —¿Puedo ir dentro? No quiero mirar.— Minseok le preguntó a Baekhyun, el chico no entendía el porqué no quería quedarse a ver. —¿Te duele? Por supuesto ve adentro, se lo diré a Jong... —Minseok, ve a prepararte.— Jongdae llegó corriendo hacia él.— Cerrarás nuestro espectáculo. —¿Eh?— el chico no podía creerlo. —Lo sé, tampoco quiero hacerlo pero el jefe ha prometido que si lo hacemos bien posiblemente nos dejará ir, todos deben hacer su mejor esfuerzo.— Lo último se lo dijo a todos los miembros del circo.— Depende de nosotros. —Depende más de ese hombre, sólo somos sus títeres.— un payaso mencionó y la mayoría le dió la razón ya que esa era su realidad. —Puede ser, pero mientras estemos vivos, la esperanza es lo último que se pierde. Todos los gitanos circenses fueron a prepararse, sin embargo, Minseok se quedó parado en su mismo lugar.— ¿No vendrás?— el chico negó ya que de pronto los tambores pararon y un gran silbido sostenido se escuchó, aquello, sí, aquello indicaba la entrada de los novios. Luhan tenía el rostro pintado de rojo mientras que Taemin lo traía de blanco, sus prendas también eran rojas y Taemin traía un gran adorno en su cabello. —¿Es así cómo se casan en éste lugar? —Al parecer sí.— ambos gitanos miraron expectantes, la ceremonia fué extraña ya que a ambos los limpiaron con un armadillo y muchas flores, Minseok no entendía sus significados pero tampoco le importaba ya que toda su atención estaba puesta en Luhan, en aquel Luhan que dijo que no lo dejaría en la ciudad pero que cambió ni bien llegó con los suyos. —Luhan...— dijo su nombre en voz baja pero cómo si sus corazones estuvieran conectados, el Ihoba de inmediato levantó su rostro encontrándose al instante con el del gitano, sus miradas se conectaron y... — Debes decírselo ahora.— su padre mencionó, Luhan asintió sin despegar su mirada de Minseok, sabía que era arriesgado pero no le importó. —Te tomo como eres, anhelo como eres y como lo que serás. Prometo escucharte y aprender de ti cada día, apoyándote y apoyándome en ti. Celebraré tus triunfos como si fuesen míos y lloraré tus pérdidas como si también lo fuesen. Tendré fé en tu amor por mí, a través de los años y todo lo que la vida nos traiga.— se supone que debía estar diciéndole aquello a Taemin, sin embargo, para Luhan todo aquello fué exclusivamente para Minseok. El gitano lo escuchó e intentó no llorar pero sus lágrimas hicieron su camino por sus mejillas. ::: ¥::: La ceremonia finalizó y los Ihoba una vez más empezaron a bailar, hasta que el gran jefe los ordenó parar dado que era el momento de que los gitanos ingresaran a hacer su acto. Jongdae los presentó carismático, era el acto de sus vidas, el hombre interactuó con los recién casados logrando sacarle una sonrisa a Luhan, primero se presentó Baekhyun quién cantó y deslumbró, luego el hombre de fuego quién cómo la primera vez los dejó atónitos, incluso se animó a hacer participar a miembros de la aldea, llegó entonces el turno de los payasos y malabaristas los cuales hicieron reír sorprendentemente a todos los presentes terminando su actuación satisfechos, el mago y mujer de hierro junto a los más pequeños de vestuarios coloridos colaboraron en el acto de magia hasta que... —Y cómo nuestro número final, les presentaré a nuestro maravilloso, espectacular y asombroso Minseok, ¿Quieren verlo?— preguntó y todos respondieron con una contundente afirmación.— Pues allí lo tienen. Él le dió paso, la música empezó a sonar, Baekhyun estaba a cargo de aquello, El gitano salió con un vestuario llenó de brillos y campanas, su pecho estaba al descubierto mientras que sus caderas tenían una fila de cadenas brillantes, sus brazos también tenían muchas pulseras y la parte de sus labios estaba tapado también, él se veía hermoso, su piel blanquecina también lo era, a pesar de las marcas por los latigazos que recibió igual seguía luciendo perfecto. El gitano empezó a bailar, él se movía por doquier, sus ojos gatunos seducían, Luhan no podía dejar de mirarlo, era descarado al relamer sus labios pero era porque a quién él realmente quería era a Minseok. El más bajo finalmente se quitó el velo de los labios y se lo obsequió a Taemin quién lo recibió con una sonrisa mientras que a Luhan le dió una de sus tantas pulseras. Dado un momento, en pleno clímax del acto, de repente, tan de improviso apareció Jongdae, quién estaba vestido casi igual que Minseok, el hombre dejaba al descubierto sus músculos, aquellos grandes músculos que sostenían de la cintura a Minseok y que sacaban de quicio a Luhan quién dió un fuerte golpe contra la mesa justo en el momento en que ambos gitanos simulaban besarse. La música paró de pronto.— Ésto se ha terminado.— Luhan mencionó acabando de aquella forma con la celebración, dejando desconcertados a todos.—¡He dicho que todo se ha terminado!— el Ihoba se fué rápidamente a su tienda siendo seguido por Taemin. ::: ¥::: Una semana ha pasado y el gitano ha tenido que volver a sus quehaceres, él cuándo decidió volver en definitiva no esperaba una atención privilegiada lo único que quería era estar junto a Luhan, Luhan, aquel Ihoba que lo ha cambiado. Estaban formados para ir de caza, Minseok sonreía ligeramente, no tenía ánimos de nada.— Tú...— Lo señalaron.— Debes salir de la fila. —Pero estoy en este grupo. —Ahora estarás en la cosecha.— se lo comunicaron por lo que debió ir junto a Baekhyun. Luhan ha estado distante y espera que siga así.  
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