Barbra. Afirmo una vez. Y sin esperar otro minuto más. Cedric abre la puerta del copiloto y me decido a subir, para después hacerlo él y acelerar en dirección a esa celebración. Para cuando llegamos se deja ver una hermosa casa de tres pisos, con una terraza y completamente alumbrada con luces amarillas intensas. Ventanas pequeñas de vidrio y a través de ella se puede ver las cortinas abiertas y parte del interior de la casa, así como las personas que están dentro. Saco mi teléfono y le envío un SMS a Travis. —¿Ya llegaste? Estoy afuera. 5 minutos después mi teléfono vibra. —Bien. Guardo mi cartera mientras Cedric se estaciona y luego bajar junto con él. No vamos en dirección a la entrada que consiste en un camino recto con una alfombra roja la cual desde abajo es alumbrad

