Barbra. —Ábrete para mi. Quiero ver ese lindo coño mojado que tienes listo para mi, Barbra —pide lascivo y firme. Sin dejar de mirarlo y lista. Hago lo que me pide. Flexiono y abro mis piernas para él. Quien baja su mirada hasta esa zona dejando salir un brillo en sus ojos, y después sus manos agarran mis muslos, los levanta y los mueve hacia adelante quedando mis pies apuntando hacia arriba, mientras se acerca nuevamente hasta mi, quedado a centímetros de mi cara. Dejo escapar un jadeo por su movimiento mientras lo observo Su pecho desnudo pega de mis muslos abiertos, muy cerca del mío. Haciendo que mis pezones casi rocen contra él. —Mírame —ordena con voz gruesa, muy cerca de mi rostro—. Quiero ver esos perversos ojos brillar cuando me sientas entrar. Le hago caso y solo pasan

