Barbra. Sujetando mis caderas me posiciono de un lado y veo los trajes negros. Comienzo a pasar uno por uno para elegir uno de cuero como el señorito lo ordena. Es que, ¿quién me manda a mi a subir ebria a ese Lamborghini? Niego por mis pensamientos de arrepentimiento, y continúo pasando, traje por traje. Al final me decido por uno de los conjuntos. Trae un bikini de cintura alta hecho de cinturones cruzados, un corcet en forma de corazón y sin tiros, que tiene un cinturón grueso conectado a un shoker. Y unas medias altas a la mitad del muslo. Sin perder más tiempo comienzo arreglarme y me coloco cada una de las prendas tranquilamente. Después de vestirme me dirijo y tomo asiento en la peinadora grande color blanco que tiene un espejo ovalado. Y como de costumbre un maquillaje gótic

