DE QUIEN MENOS SE ESPERA

1781 Palabras

—Mi amor, tienes que estar tranquilo, no te agites —Rubí estaba en el cuarto con Sebastián, él la miraba fijamente—. Todo  va a estar bien, tu mamá dice que en un par de días te vas a casa, allí te cuidaremos, los ejercicios que te hacen acá, tendremos que hacerlos allá, yo te ayudaré, estaré todo el tiempo contigo. Rubí se acercó y le dio un beso en la frente a Sebastián. —Te amo, mi amor, siempre voy a estar a tu lado, no dejaré que nada nos separe. Sebastián cerró los ojos, ella no era la mujer que amaba, a pesar de estar siempre con él, incondicional en su amor, no podía amarla, su único amor era Sarah y la había perdido para siempre. —Te traje un café —dijo Lidia a Rubí, entrando al cuarto. —Gracias —contestó ésta, recibiendo el vaso y sentándose en la silla más cercana a Seb

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR