Las fachadas tal vez te protegen, pero no siempre estarán ahí resguardándote, no todo era eterno, algunas cosas simplemente eran pasajeras, temporales, en tan solo un par de días Noah había descubierto la verdad de aquella familia, no eran tan diferentes como aparentaban grabando su vida, no era nada en especiales, de especial solo los números en sus cuentas bancarias, pero ¿de qué servía?, todos estaban atados a esa marca, a esa familia que habían creado ellos mismos. A mostrar sus mejores rostros, a fingir un amor incondicional. —¿Lo hicieron de nuevo?— preguntó su abuelo para tomarla en sus brazos como a una niña pequeña, el hombre de cabellos blancos acarició sus cabellos claros en aquella cama, su conversación era tranquila, en aquel momento los gritos afectaron a todos los presentes,

