Con una sonrisa Noah colocó mejor a la niña en sus brazos, su padre parecía odiarlo, pero ella estaba cómoda junto a él, lo contrario a su progenitor que en esos momentos la pasaba mal. —Mira eso— le señaló un adorno con diversos brillos y colores, el cual colgaba del techo, la niña sonrió gustosa de aquella maravilla.—¿Te gusta?— le preguntó para regalarle toda su atención. El día había comenzado antes de lo previsto para él y todo por aquel sujeto tan parecido a la rubia y desgraciadamente su hermano mayor. —Eres bueno con los niños— la voz de Carriz lo hizo girar, esta sostenía al más pequeño de sus hijos, no había compartido con ella, simplemente con su molesto esposo. — ¿piensas tener hijos con Nilüfer pronto?— aquello lo tomó por sorpresa, sin saber cómo responder este rió nervi

