Pronto el sol saldría anunciando un nuevo día, pronto regresarían a la realidad... pronto todo acabaría, como su aventura. —¿Crees que exista otra vida?— preguntó Noah, aquella banca los había mantenido juntos desde su llegada, la cabeza del sujeto se encontraba sobre las piernas de la millonaria mientras que esta acariciaba sus cabellos con delicadeza. Por segundos esta ladeó la cabeza recostándose mejor en aquella banca, Noah lucia como todo un niño inocente recostado en sus piernas con la vista al cielo; parecía indefenso. —No lo sé.— bufó Nilüfer para sentir aquel vaivén de la tranquilidad y ebriedad sobre su cuerpo. —Pensé que los millonarios tendrían esa información.— con una sonrisa el universitario intentó bromear y hacer más ameno el lugar. —sabes... me divertí bastante co

