—¿Estás bien?— Agotado aquel sujeto cerró la puerta de la propiedad, el desayuno no había resultado como él lo hubiese esperado, saber que había hombres filmando cada uno de sus bocados fue desastroso. —¿Noah?— aterrizó en la propiedad, borró aquellos recuerdos vergonzosos para regalarle toda su atención a ella. —Pensé que estarías descansando— confesó alejándose por fin de aquella puerta y recibidor, sus pasos fueron a la sala, donde provenía la voz de la mujer. —Fuimos a desayunar, los sujetos con cámaras, las preguntas, yo… casi golpeó a alguien, fue terrible, no tengo el temblé para aguantar tanto— insistió retirándose la capucha que ocultaba cierta parte de su rostro, ansiedad, si seguía de ese modo pronto sería diagnosticado. —Te acostumbrarás, créeme— dijo esta como si aquello

